





FARO 2024 La antigua Zona del Canal y su amplio territorio de selva tropical pueden ser considerados como una manifestación del mitológico Leteo, río del Hades cuyas aguas, en la antigua tradición griega y romana, causan el olvido. La selva tropical ha sido el espacio ideal para actuar bajo las sombras de la sociedad, dando espacio al desarrollo de actividades militares, la experimentación con armamento químico y la creación de infraestructura de defensa al margen de nuestra cotidianidad y por encima de nuestra Soberanía. El legado de municiones no detonadas trasciende en el tiempo y nos recuerda la constante amenaza militar de la época y su repercusión en los conflictos socioeconómicos, diplomáticos y psicológicos que han caracterizado las relaciones entre los Estados Unidos y Panamá. Con el paso del tiempo cada mala decisión que tomamos como sociedad nos afecta, transformándonos en las bombas no detonadas que heredamos. Este proyecto es resultado de la segunda edición de FARO, programa anual de residencias artísticas del Museo del Canal, y plantea una reflexión sobre los múltiples acontecimientos sucedidos en Panamá entre 1903 y 1964, a través de una instalación que se inserta en algunos espacios de la sala “Ruta por la Soberanía 1903-1964”, fijándose de manera puntual en el Proyecto San José, un plan de experimentación con armas químicas ejecutado por el Ejército estadounidense dentro de la antigua Zona del Canal. Bombas no detonadas busca conectar este y otros temas presentados por el museo con una publicación impresa y digital, fotografías, material de archivo, ejercicios de abstracción y material audiovisual que nos llaman al análisis crítico de un hecho histórico de relevancia nacional. El proyecto artístico consideró material documental del Museo del Canal de Panamá, la Biblioteca Roberto Chiari, la Biblioteca Nacional de Panamá, la US Library of Congress y el National Archives Catalog. Durante la residencia, el artista realizó múltiples visitas a campo, entrevistas y documentación fotográfica en sitio y trasladó su estudio a las instalaciones del museo, donde colaboró con distintos miembros de su equipo y con público interesado en el arte, la fotografía y la historia de Panamá.